Hoy te queremos trasladar los beneficios de los anacardos. Y es que, el anacardo, es toda una curiosidad botánica. Es a la vez un fruto seco y una fruta fresca.  Pero no solo se trata de una anécdota natural, ya que el anacardo es capaz de aportar a nuestro organismo todo un elenco de beneficios, capaces de dotarnos de una energía extra, que en muchas ocasiones necesitamos para realizar nuestras actividades diarias.

Una de las principales premisas a la hora de tomar anacardos, y frutos secos en general, es realizar un consumo moderado. Tienen unas propiedades que los hacen únicos y su aporte a nuestro organismo es muy positivo, pero siempre tomados con moderación. Una ración de anacardos recomendada sería de aproximadamente unos 30 gramos.

Un consumo de 30 gramos de anacardos nos confiere la capacidad de absorber 172 calorías, 14 gr. de grasa, 4,6 gr. de proteínas, 10 gr. de hidratos de carbono y 1 gr. de fibra.

Como vemos, es conveniente no pasarnos de una ración media, si no podríamos estar ingiriendo demasiadas calorías y grasas.

Pero, si algo caracteriza al anacardo, es su importante aporte de minerales. Cobre y el magnesio se encuentran muy presentes en este fruto seco, y su beneficio a nuestro organismo es incuestionable. Por ejemplo, el cobre, participa en la formación de glóbulos rojos, además de en el mantenimiento de las estructuras de los vasos sanguíneos, los nervios, los huesos, el cabello y la piel. También es un componente muy activo en la producción de energía a partir de los nutrientes, y sobre todo, y casi lo más importante, en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Pero el anacardo, además, contiene unas dosis importantes de hierro, zinc, fósforo y selenio. Podemos decir, por tanto, que es una pequeña bomba de energía en potencia.

Las proteínas del anacardo son de las denominadas proteínas de calidad. Por cada 100 gr. recibiremos un aporte de 15 gr. de proteínas, lo que, sin duda, es una proporción bastante importante.

Una de las curiosidades más interesantes del anacardo es que su alto contenido de aminoácidos se distribuye de un modo ideal en cuanto a su asimilación. De este modo favorecen la perfecta regeneración de los tejidos y el desarrollo de los procesos fisiológicos.

Entre los beneficios directos del anacardo para nuestro organismo, podemos destacar, la reducción del colesterol y los triglicéridos, su ayuda a la relajación y el buen estado del sistema nervioso y de los músculos, su poder tranquilizante para conciliar el sueño, y muchísimas otras propiedades y características, que convierten a este fruto (seco y fresco) en un auténtico manjar perfecto para cuidar nuestro cuerpo.