Parece que, según todas las informaciones, está de moda cocinar. Estamos ante un gran momento para perfeccionar nuestras dotes como cocineros y experimentar con ideas y productos sencillos, pero que nos hacen entrar de lleno en el fascinante mundo de la cocina.

En El Manisero, como no podía ser de otro modo, estamos empeñados en ofrecerte una serie de recetas en las que el ingrediente principal, o uno de los ingredientes más usados, sean los frutos secos.

Los frutos secos, por su gran aporte energético y su alto componente en materia de aporte inmunológico es un producto altamente recomendable, que además de ser un ingrediente exquisito, puede darle a nuestros platos un colorido y exclusividad únicos.

Hoy, queremos exponerte la elaboración de unas deliciosas galletas a base de frutos secos y semillas, en las que la ausencia total de harina hace que estemos ante una bomba de energía saludable, riquísima para degustar a modo de picoteo.

Ingredientes

Para 25 galletas de frutos secos

  • 2 Huevos
  • 35 ml. de miel
  • Una pizca de sal
  • 100 gr. de mezcla de semilla
  • 100 gr. de almendras crudas (preferiblemente laminada)
  • 70 gr. de avellanas crudas
  • 2 cucharadas de harina de garbanzo o de avena
  • Ralladura de limón

Preparación de galletas de frutos secos

Para comenzar, precalentaremos el horno a 160º y, mientras tanto, prepararemos una bandeja grande con papel sulfurizado.

Acto seguido, pondremos en un recipiente los dos huevos con dos cucharadas de miel, un poco e sirope de ágave o un sirope que sea de nuestro gusto. Añadiremos una pizca de sal y procederemos a batir suavemente.

A toda esa mezcla, le añadiremos la mezcla de semillas y procederemos a remover bien. Es el turno de las almendras y de las avellanas. Las añadiremos también, a la vez que incorporamos la harina de garbanzos o de avena. En este paso, también es cuando podemos añadir un toque de la ralladura de limón.

Lo mezclaremos todo muy bien. Si viéramos que no acaba de quedar una textura compacta y uniforme, procederíamos a añadir un poco más de miel, hasta lograr la textura adecuada.

Una textura adecuada debería permitirnos darle forma a las galletas con los dedos humedecidos o con una cuchara.

Las iremos colocando bien en la bandeja, aplanando lo máximo posible mientras apretamos. Este último paso nos permitirá darles un toque más crujiente a las galletas.

Cuando lo tengamos todo listo lo introduciremos al horno durante 20 minutos. Si viéramos que está todo con un dorado al gusto, podríamos sacarlo incluso antes.

Por último, dejaremos enfriar sobre una rejilla.

Esta receta es ideal para acompañar comidas ligeras, añadiéndoles un poco de queso o, por qué no, incluso siendo servidas con aguacate. El modo de acompañamiento lo dejamos a tu gusto!

Esperamos que las disfrutes!