Sal

Los bebés no deberían tomar mucha sal, ya que no es buena para sus riñones.

No añadas sal a la comida o al agua de cocción de tu bebé, ni utilices cubitos de caldo o salsa, ya que suelen tener un alto contenido en sal.

Recuérdalo cuando cocines para la familia si piensas darle la misma comida a tu bebé.

Evita los alimentos salados como

  • bacón
  • salchichas
  • patatas fritas con sal añadida
  • galletas saladas
  • patatas fritas
  • comidas preparadas
  • comida para llevar

Azúcar

Tu bebé no necesita azúcar.

Si evitas los tentempiés y las bebidas azucaradas (incluidos los zumos y otras bebidas de frutas), ayudarás a prevenir las caries.

Grasas saturadas

No le des a tu hijo demasiados alimentos ricos en grasas saturadas, como las patatas fritas, las galletas y los pasteles.

Comprobar las etiquetas nutricionales de los alimentos puede ayudarte a elegir los que tienen menos grasas saturadas.

Miel

En ocasiones, la miel contiene bacterias que pueden producir toxinas en los intestinos del bebé, provocando botulismo infantil, que es una enfermedad muy grave.

No le des miel a tu hijo hasta que tenga más de un año. La miel es un azúcar, por lo que evitarla también ayudará a prevenir las caries.

Frutos secos y cacahuetes

Los frutos secos enteros y los cacahuetes no deben darse a los niños menores de 5 años, ya que pueden atragantarse con ellos.

Puedes dar a tu bebé frutos secos y cacahuetes a partir de los 6 meses, siempre que sean triturados, molidos o un fruto seco suave, o mantequilla de cacahuete.

Si hay antecedentes de alergias alimentarias u otras alergias en tu familia, habla con tu médico de cabecera o con tu visitador médico antes de introducir los frutos secos y los cacahuetes.

Algunos quesos

El queso puede formar parte de una dieta sana y equilibrada para bebés y niños pequeños, y aporta calcio, proteínas y vitaminas.

Los bebés pueden comer queso entero pasteurizado a partir de los 6 meses. Esto incluye los quesos duros, como el queso cheddar suave, el requesón y el queso fresco.

Los bebés y los niños pequeños no deben comer quesos blandos madurados con moho, como el brie o el camembert, ni quesos de leche de cabra madurados y quesos blandos de pasta azul, como el roquefort, ya que existe un mayor riesgo de que estos quesos sean portadores de una bacteria llamada listeria.

Muchos quesos se elaboran con leche no pasteurizada. Es mejor evitarlos por el riesgo de listeria.

Puedes comprobar las etiquetas de los quesos para asegurarte de que están hechos con leche pasteurizada.

Pero estos quesos pueden utilizarse como parte de una receta cocinada, ya que la listeria se elimina con la cocción. El queso brie al horno, por ejemplo, es una opción más segura.

Huevos crudos y ligeramente cocidos

Los bebés pueden tomar huevos a partir de los 6 meses.

Si los huevos son de, no hay problema en que tu bebé los coma crudos (por ejemplo, en una mayonesa casera) o ligeramente cocidos.

Lo mismo ocurre con los huevos de pato, ganso o codorniz.

Evita los huevos crudos, incluyendo la mezcla de pasteles sin cocinar, los helados caseros, la mayonesa casera o los postres que contengan huevo sin cocinar.

Bebidas de arroz

Los niños menores de 5 años no deben tomar bebidas de arroz como sustituto de la leche materna o de la fórmula infantil (o de la leche de vaca después de 1 año), ya que pueden contener demasiado arsénico.

El arsénico se encuentra de forma natural en el medio ambiente y puede llegar a nuestros alimentos y al agua.

El arroz tiende a absorber más arsénico que otros cereales, pero esto no significa que tú o tu bebé no podáis comer arroz.

En la UE hay niveles máximos de arsénico inorgánico permitidos en el arroz y los productos del arroz, y se establecen niveles aún más estrictos para los alimentos destinados a los niños pequeños.

No te preocupes si tu hijo ya ha tomado bebidas de arroz. No hay ningún riesgo inmediato para ellos, pero es mejor cambiar a otro tipo de leche.

Cubos de gelatina crudos

Los cubos de gelatina crudos pueden suponer un riesgo de asfixia para los bebés y los niños pequeños.

Si preparas gelatina con cubitos de gelatina crudos, asegúrate de seguir siempre las instrucciones del fabricante.

Marisco crudo

El marisco crudo o poco cocinado, como los mejillones, las almejas y las ostras, puede aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria, por lo que es mejor no dárselo a los bebés.

Pez espada y aguja

No le des a tu bebé pez espada o aguja. La cantidad de mercurio que contienen estos pescados puede afectar al desarrollo del sistema nervioso del bebé.